La libertad es una contradicción, es ese nudo que ata al hombre, la razón y los hechos. Van de la mano, para no perderse. Cuando un lazo se corta, se abre el paso a la locura.
No hay que aspirar a la libertad: la libertad es difusa, incierta, individual. Hay que aspirar a la humanidad, que es lo que hace que, en lugar de sujetos, seamos personas: amigos, compañeros, conocidos, amantes. Cuanto más humanos (más reales, más consecuentes y conscientes), mejores personas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario