sábado, 30 de octubre de 2010

sinapsis en el banco del fondo

(garabatos y ocurrencias el jueves pasado en contabilidad, despues en lengua... leyendo el martin fierro... descubri que es una de mis musas. sentada sola en un banco individual, al fondo, hecha toda una Mr Hyde)

Poema en oraciones o Del Mundo, Quién
Mentirosos patológicos, bipolares, fronterizos. La frialdad, frivolidad (mejor dicho), es escalofriante; pero el falso amor, el amor capitalista, es vomitivo. Sálvese quien pueda, y quien no pueda (quien débil), que se vuelva loco. sálvese quien loco, porque quien loco puede curarse. Quien sálvese, que baste para todos. Quien sálvese, que ayude a salvar. y así, quien frívolo: quien cálido. Y así, quien cálido ahora, quien ahora tenga amor (social. el único).
Qué asco... yo
te amo muchísimo.
¿Sabés qué?
soy atea
pero creo en algo. Tengo mucha fe. Más que vos, seguro. Porque hay un Por Qué.
Fe en la gente, fe en el verdadero progreso.
Fe social.
Fe revolucionaria... amor
te amo.


Falsedad= lo más bajo que se puede caer (autocensura justificada por la consciencia de nuestras cosas malas. Sabés que estás haciendo algo malo, y te hacés el boludo. Sabés que mentís, en secreto lo sabés. Qué triste)
Asco.
Violencia (¿Hacia sí o hacia ellos, ustedes? ¿buena o mala?)

Muerte= nada en el universo
Vida= la correlatividad de todo lo que existe. El ojo de la tormenta.
Universo= todo lo que existe y más allá (lo que existe: todo lo que la mente puede acaparar)
Dormir= restaurarse.
Crecer= avanzar.
Razón= todo justificado. Es justicia pero no necesariamente con su injusticia previa. Absoluta. Exacta.
Amor= apego razonado
Obsesión= desliz, sin razón. Enfermiza.
DIGNIDAD= CONCIENCIA

jueves, 21 de octubre de 2010

ocurrencia eventual

La vida de un revolucionario vale por las miles de vidas que este ha de salvar con sus ideas y sus practicas

martes, 19 de octubre de 2010

escritos entretejidos

la particularidad de estos dos textos es que los escribí en segunda persona y en simultáneo. Por eso se correlacionan entre sí; algo parecido a la entrada anterior. Se disponen en dos columnas, una al lado de la otra, cada columna es un texto, pero las posibilidades de edicion de blogger no me lo permiten.


Aislamiento mal.
La discriminación es el peor rasgo de la especie humana. Duele ver discriminación, y duele por todas partes: desde la escencia de nuestro Sistema (que indica que los ricos, de clase alta, pueden tener más y mejores cosas que los de clases más bajas, una obviedad), hasta una simple ofensa inconsciente como "negro de mierda" o, más la inconsciente todavía, y hasta justificada por tradición, "puto", y todos sus derivados. Duele discriminar. Duele ser discriminado, separado, excluido. Duele discriminarse, ser consciente de que, más allá de las actitudes de quienes nos rodean, somos diferentes. Superiores o inferiores: no formamos parte. Duele cuando no pertenecés; cuando, por condición, entendés que sos excluido de tu propio (TU PROPIO) entorno. Duele estar al margen.

Aislamiento bien (o aislamiento peor).
Pero duele todavía más cuando de repente te pusiste en evidencia, cuando te conocieron (¡y era justo lo que querías!), y esa discriminación, maginación, aislamiento, se justifican, ¡SÍ! ¡ESTÁN BIEN! Duele cuando te empujan al otro lado del margen, cuando trazan un círculo, un límite, y quedás en el medio, ¡y con lo que te fastidian los límites! (es el límite social, querido marginado, cerrado y ajustado) y no tenés lugar más que para respirar... con alguna contorsión, quizá para algo más. No se puede extrañar, ni ser libre, y, a duras penas, se puede querer. Duele cuando los extremos de la línea del margen se unen a tu alrededor, y ya nadie se atrevería a traspasar ese límite (excepto algunos valientes y rebeldes... o con un poco de sentido comun, es lo mismo*), y todos giran en torno a él ¿Cómo se da el primer paso hacia el otro lado con los pies atados? ¿Cómo se vive, cómo se sale cuando la salida no es más ni menos que el problema (aunque justificado esta vez)?
Saltando de un lado a otro de la frontera se me cansan los pies.

rompecabezas textual

septiembre, una tarde/noche en el colegio (tomado). si, tiene un destinatario particular, pero igualmente es de libre destinacion (obvio).

Puede leerse todo junto o separando cada seccion.

Pájaros.

(Los pájaros)
Los pájaros que anidan en las cabezas (no los caranchos, sino los que están del lado de adentro) son especies imposibles de identificar: algunas veces me parecen colibríes, ligeros, curiosos y alegres; otras me parecen cuervos, rapiñando entre la masa fétida, dando picotazos, hurgando entre la mierda, acechando (¿alentando?) la muerte, para aprovecharse de sus víctimas; otras, cóndores, libres, sagaces, astutos y feroces. Podría seguir y escribir una novela caracterizando a estos singulares seres, que no son realmente... o sí.
Viven y mueren encerrados, libres sólo cuando el dueño de la cabeza-nido se los permite.
(Mis pájaros)
A mi me gusta dejarlos ir una cuantas veces al día, aunque a la vuelta pueden ponerse violentos y picotear, es porque ellos ya son prácticamente independientes. Trato de amaestrarlos pero de vez en cuando (siempre) se revelan.
Cuando salen, son excesivamente curisos, insaciables. El tráfico en mi cerebro es enorme, y es ese mi único orgullo (y defecto). Comen, pican, miran, quieren, odian. Cuando se enferman de libertad, hay que llamar a alguien para que los cure, pero... ¿Llamar a alguien para que cure la libertad? ¿Qué es eso?
A veces no se sabe cuál es el derecho y cuál es el revés. Y tantas vueltas marean.
Cuando un límite se transgrede, ese límite se corre... desaparece.
(Tus pájaros)
Los malcriás demasiado, y los presionás. A mi me gusta cuando los dejás libres; a vos también, pero tenés miedo, entonces te conformás (pretendés conformarte) con engañarlos, les inventás un vuelo, te inventás un vuelo, que en realidad no es mejor que el encierro... puros espejitos de colores.
A veces me armo de valor para enfrentarte y soltártelos, y jugamos un rato con ellos. Y soy muy feliz. Espero que algún día me prestes algunos. Y así soy muy feliz.

"Los pájaros desde las ramas contemplan a las criaturas humanas" (Jaques Prevert)