TODA LA GENTE, A SU MANERA
ME ENAMORA
y es porque el amor va mas alla de toda la gente.
Todos necesitamos alguien a quien amar.
Algunos necesitamos amar a todos
porque no tenemos la fuerza suficiente
como para comprender el valor
de nuestra propia capacidad de amar.
porque tenemos la conciencia suficiente
porque nos sobra coraje
como para enloquecer por todo lo que existe.
Porque el amor construye
y todo lo demas no.
Porque somos estupendos a la hora de destruir
y necesitamos tomarnos un descanso
(sobre todo lo que amamos
sobre todo
...amar).
jueves, 1 de septiembre de 2011
miércoles, 17 de agosto de 2011
UN RETIRO ESPIRITUAL HACIA LA MEDIOCRIDAD (y vivir para contarlo)
Y una vez más, después de tanto tiempo, una sombra. Ibas apurada pero ya la conocés muy bien (sí, no te estabas confundiendo, era ella, rancia, vulgar, ahí, esta sombra es más que sólo sombra), así que, por reflejo, paraste en seco ahí nomás, y diste media vuelta para confirmar tus sopechas: (¿cuánto tiempo había pasado desde la última vez...?) sí. y ahora ya no eran sospechas: catástrofe. una vez más le viste su cara, inconfundible... una vez más, LA MEDIOCRIDAD misma, ahí, justo en frente tuyo, escupiéndote en la cara. Y ahí plantada estaba nomás... en el espejo. mostrándote tu cara- catástrofe.
(Bueno... volviendo al blog. Escribí algunas cosas en todo este tiempo pero, hablando de las pocas que subiría, la verdad no tengo ganas de hacerlo.
No sé si esta entrada podría llegar a GUSTAR pero aunque sea espero que les transmita un mínimo de la conmoción que hay en mí en este momento -ah, claro, esto lo acabo de escribir, aclaro...-)
(Bueno... volviendo al blog. Escribí algunas cosas en todo este tiempo pero, hablando de las pocas que subiría, la verdad no tengo ganas de hacerlo.
No sé si esta entrada podría llegar a GUSTAR pero aunque sea espero que les transmita un mínimo de la conmoción que hay en mí en este momento -ah, claro, esto lo acabo de escribir, aclaro...-)
viernes, 20 de mayo de 2011
Para Sol.
una simple sonrisa es una puerta. es la solución: la paz, la diversión, la libertad...
una sonrisa puede ser nervios. una sonrisa puede ser ansiedad. una sonrisa puede ser seguridad. una sonrisa puede ser una meta alcanzada. una sonrisa puede ser una sonrisa ajena, puede ser la tristeza agena. una sonrisa puede por nostalgia o por maldad, una muerte. una sonrisa puede ser infinita, por una vida.
una sonrisa es falsa. una sonrisa sonrisa es solemne. una sonrisa es feliz.
La otra sonrisa la sonreías vos arriba del 70.
http://sunhiccup.blogspot.com/2011/05/happines.html
una sonrisa puede ser nervios. una sonrisa puede ser ansiedad. una sonrisa puede ser seguridad. una sonrisa puede ser una meta alcanzada. una sonrisa puede ser una sonrisa ajena, puede ser la tristeza agena. una sonrisa puede por nostalgia o por maldad, una muerte. una sonrisa puede ser infinita, por una vida.
una sonrisa es falsa. una sonrisa sonrisa es solemne. una sonrisa es feliz.
La otra sonrisa la sonreías vos arriba del 70.
http://sunhiccup.blogspot.com/2011/05/happines.html
domingo, 23 de enero de 2011
Honky Tonk Man (estrofas bluseras de la capital)
Es de día y la ciudad
se llena de gente
es de noche y la ciudad
ya gastada se vacía.
Pero, ¿dónde hay lugar para un inadaptado?
que no aguanta la luz del día
que busca un refugio en la noche.
Un inadaptado que no necesita
al Sol como guía
sólo elige un solo lugar donde acoplarse.
Es de día y la ciudad se llena de Sol
a los ojos del inadaptado, ellos como esclavos corren al son.
Es de noche y la ciudad se encuentra desolada
y a los ojos del inadaptado, ahora es cuando ellos se delatan
temen, toman y traman
mientras que el inadaptado
solo o acompañado, siempre en vela y atento
los observa desde el antro.
(no me gusta mucho, pero es mi primera poesía... bueno, la segunda, pero la primera la hice en séptimo grado y vaya uno a saber dónde fue a parar)
se llena de gente
es de noche y la ciudad
ya gastada se vacía.
Pero, ¿dónde hay lugar para un inadaptado?
que no aguanta la luz del día
que busca un refugio en la noche.
Un inadaptado que no necesita
al Sol como guía
sólo elige un solo lugar donde acoplarse.
Es de día y la ciudad se llena de Sol
a los ojos del inadaptado, ellos como esclavos corren al son.
Es de noche y la ciudad se encuentra desolada
y a los ojos del inadaptado, ahora es cuando ellos se delatan
temen, toman y traman
mientras que el inadaptado
solo o acompañado, siempre en vela y atento
los observa desde el antro.
(no me gusta mucho, pero es mi primera poesía... bueno, la segunda, pero la primera la hice en séptimo grado y vaya uno a saber dónde fue a parar)
jueves, 6 de enero de 2011
Hola Cielo Azul
Una de las cosas que más me gusta hacer es mirar por la ventana. Es una ventana particularmente horrible en sí: rejas comunes blancas con la pintura rajada, está mal hecha y los marcos de los vidrios también son blancos con la pintura rajada; en invierno entra viento helado aunque no la abra y en verano no deja pasar una sola molécula de aire; la vista no es muy galana (el lavadero, el patiecito, las otras piezas al frente y a la derecha, una medianera que antes era amarilla)... excepto por un detalle, el detalle más perfecto que pueda tener cualquier aspecto de cualquier cosa... el cielo. El cielo através de mi ventana es siempre perfecto: azul, inmaculado, tan profundo y brillante que encandila, y realmente podría quedarme horas embobada, colgada de ese azul; puede, un día sin sol, mostrarme millones de formas, todas diferentes, inimaginables, incontables formas en escala de grises, brillantes, opacas, millones de garabatos desparramados por todo el cielo, que luce muy fresco, en especial cuando las gotas empiezan a caerse; también, a veces, tengo el privilegio de mirar al cielo mezclado, entre azules y grises, algodones, plumas y tinta, todo mezclado, ¡cuánta gracia! Cosquillas en la garganta y la más suave expresión de la euforia. Cuando anochece en el barrio, todavía se pueden ver unas cuantas estrellas... pero nadie puede verlas como las veo! cada vez más cerca, picándome en las mejillas, espejos y brillantina, y luces...
La verdad es que en realidad no tengo ventana. Pero a veces levanto la vista y el cielo está allá siempre (qué leal), esperando a ser admirado, interpretado, ahí, simplemente ahí. El único que nunca nadie va a perder.
(bueno, en realidad este texto es una nota que acabo de subir a facebook, que se me ocurrió recién y así lo escribí y lo publiqué, es por eso que es tan básico)
La verdad es que en realidad no tengo ventana. Pero a veces levanto la vista y el cielo está allá siempre (qué leal), esperando a ser admirado, interpretado, ahí, simplemente ahí. El único que nunca nadie va a perder.
(bueno, en realidad este texto es una nota que acabo de subir a facebook, que se me ocurrió recién y así lo escribí y lo publiqué, es por eso que es tan básico)
sábado, 18 de diciembre de 2010
Paranoia
Existe alguien que quiere verme muerto. Tengo un enemigo en potencia que está a punto de cometer el crimen perfecto, y yo seré su víctima. Sí, va a matarme, pero no quiere ensuciarse las manos... está engendrando un monstruo, la fiera más despiadada y voraz; va a soltarlo y hacer que todo parezca un terrible accidente. Pero ambos sabemos que no...
A la noche, bien tarde, la soledad advierte una presencia, un tercero en discordia. una vida (o pseudovida) de más, está rompiendo la ley principal de este limbo, y la vela nocturna se torna inquietante. Apreto los ojos (no quiero verme así, dispuesto como el último pedazo de carne de oferta en la góndola del supermercado, congelado, regalado), y me hundo todavía más en la cama. A esta altura ya no tiene sentido aguzar el oído: la presencia intrusa es evidente. Comienza la batalla.
Luego de varias noches (diez, cien o quizá mil), por fin atino a entreabrir, muy cautelosamente, un ojo. Despego un párpado tembloroso sólo a la medida suficiente como para tener un panorama mínimo inmediato de la habitación, y ¡sorpresa! Ahí está, como tantas noches, la mortífera presencia, acechándome, invisible, esperando a que el miedo, la vela o la desesperación me hagan llegar mi hora.
No había nada frente a mis ojos, y esa noche dejé de dormir.
Siempre que mamá me da el beso de las buenas noches al tiempo que dice "que duermas bien", me acuerdo de esa historia tan rara que nos contó, a mi hermano y a mi, el portero del edificio, sobre el anterior inquilino de este departamento: "...y un día, en una reunión de consorcio, un grupo de vecinos de los departamentos del mismo piso y de los pisos de arriba y abajo, se quejaron del olor a podrido que salía del departamento de ese joven (muy retraído y reservado, pero no así un mal vecino, decían todos), así que convenimos ir juntos a averiguar... tuvimos que forzar la puerta y, ni bien la abrimos, ya vimos las manchas de sangre, a veces charquitos secos, y otras, gotitas, que nos guiaron hacia la primera habitación (la mía); y, créanme que es por su bien que termino el relato acá, niños, porque ni yo, que creía haberlo visto todo, pude soportar esa imagen tan triste y repugnante..."
A la noche, bien tarde, la soledad advierte una presencia, un tercero en discordia. una vida (o pseudovida) de más, está rompiendo la ley principal de este limbo, y la vela nocturna se torna inquietante. Apreto los ojos (no quiero verme así, dispuesto como el último pedazo de carne de oferta en la góndola del supermercado, congelado, regalado), y me hundo todavía más en la cama. A esta altura ya no tiene sentido aguzar el oído: la presencia intrusa es evidente. Comienza la batalla.
Luego de varias noches (diez, cien o quizá mil), por fin atino a entreabrir, muy cautelosamente, un ojo. Despego un párpado tembloroso sólo a la medida suficiente como para tener un panorama mínimo inmediato de la habitación, y ¡sorpresa! Ahí está, como tantas noches, la mortífera presencia, acechándome, invisible, esperando a que el miedo, la vela o la desesperación me hagan llegar mi hora.
No había nada frente a mis ojos, y esa noche dejé de dormir.
Siempre que mamá me da el beso de las buenas noches al tiempo que dice "que duermas bien", me acuerdo de esa historia tan rara que nos contó, a mi hermano y a mi, el portero del edificio, sobre el anterior inquilino de este departamento: "...y un día, en una reunión de consorcio, un grupo de vecinos de los departamentos del mismo piso y de los pisos de arriba y abajo, se quejaron del olor a podrido que salía del departamento de ese joven (muy retraído y reservado, pero no así un mal vecino, decían todos), así que convenimos ir juntos a averiguar... tuvimos que forzar la puerta y, ni bien la abrimos, ya vimos las manchas de sangre, a veces charquitos secos, y otras, gotitas, que nos guiaron hacia la primera habitación (la mía); y, créanme que es por su bien que termino el relato acá, niños, porque ni yo, que creía haberlo visto todo, pude soportar esa imagen tan triste y repugnante..."
viernes, 17 de diciembre de 2010
definime "ciencia" en términos románticos
La ciencia es el fenómeno que ocurre cuando la realidad se solidifica: choca con otros pedazos de realidad sólida y hacen ruido en los huecos del universo de la mente humana.
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